¡Ah, el rocío sobre mi excitación! ¡El fresco nocturno en mi interior! Está todo en mi de repente ante una noche en el mar llena del enorme misterio humanísimo de las olas nocturnas. La luna sube en el horizonte y mi infancia feliz se despierta, como una lágrima, en mí. Resurge mi pasado, como si ese grito marítimo fuese un aroma, una voz, el eco de una canción que fuese a invocar en mi pasado aquella felicidad que no volveré a tener.

Era la vieja casa sosegada, junto al río… (Las ventanas de mi cuarto, y las del comedor también, daban, por encima de unas casas bajas, al río cercano, al Tajo, a este mismo Tajo, pero en otro punto, más abajo… Si me asomase ahora a las mismas ventanas no me asomaría a las mismas ventanas.

Aquel tiempo pasó como el humo de un vapor en alta mar…)

Autor: Fernando Pessoa